El país busca reactivar proyectos y recuperar competitividad global
Chile dio un paso importante para fortalecer su industria minera con la presentación de un proyecto de ley orientado a reducir impuestos y acelerar permisos, en un intento por recuperar competitividad y atraer nuevas inversiones. La iniciativa forma parte de un paquete económico más amplio impulsado por el gobierno, que busca elevar el crecimiento del país y generar empleo en un contexto de expansión moderada.
Uno de los ejes principales del proyecto es la reducción progresiva del impuesto corporativo, que pasaría de aproximadamente 27% a 23% en un plazo de cuatro años. Esta medida apunta a mejorar el atractivo de Chile frente a otras jurisdicciones mineras, en un momento donde países como Argentina y Perú compiten agresivamente por atraer capital extranjero.
Otro componente clave es la simplificación del sistema regulatorio y la aceleración de los permisos ambientales y sectoriales. Chile busca reducir significativamente los tiempos de aprobación de proyectos, que históricamente han sido una de las principales barreras para el desarrollo minero. Iniciativas similares ya han logrado recortes de hasta 30%–70% en los tiempos de tramitación, sin reducir estándares regulatorios.
El objetivo detrás de estas reformas es desbloquear una cartera de inversión minera que supera los US$100.000 millones, considerada clave para mantener el liderazgo de Chile como principal productor mundial de cobre. La lentitud en permisos y la carga tributaria habían generado preocupación entre inversionistas, que comenzaban a mirar otros países con marcos más ágiles.
Además de los cambios fiscales y regulatorios, el plan incluye incentivos laborales y medidas para fomentar el empleo formal, lo que podría beneficiar tanto a grandes empresas como a pequeñas y medianas compañías vinculadas a la cadena minera.
Sin embargo, el proyecto aún deberá pasar por el Congreso, donde podría enfrentar modificaciones o resistencia política. La capacidad del gobierno para implementar estas reformas será clave para determinar si Chile logra recuperar dinamismo en su sector minero en los próximos años.
En este contexto, Chile apuesta por una estrategia clara: menos impuestos, menos burocracia y más velocidad. Si logra ejecutarla bien, podría consolidar nuevamente su posición como uno de los destinos más atractivos para la inversión minera global.


